Entrevista aparecida en el numero 17 de Jaraba Magazine coordinada por Hassan Morales
¿Qué películas o autores cinematográficos le han
influenciado?
La influencia es de dos formas, hay directores que
aprecío inmensamente, cuya visión del cine, y talento considero tan útiles que
me gustaría ser influidos por ellos, pero sus presupuestos están tan distantes
de la incipiente industria fílmica dominicana que resulta improbable esa
influencia, entre ellos están Stanley Kubrick, y Andrei Tarkosvky, que son
autores a los que regreso una y otra como a un manantial. Luego hay autores
que si puedo presentar como influencias porque seguí sus prácticas, y
principios, ya que si estoy cerca de ellos en términos de presupuestos: Esa
gloria del cine latinoamericano que es Tomás Gutiérrez Alea, y esa otra gloria
Luis Ospina, y por supuesto Nicolás Guillen-Landrían cuyo cine debería ser más
estudiado, apreciado, y emulado. Un autor que se encuentra en la intersección
de ambas formas, alguien a quien regreso constantemente en mis esfuerzos y
disfrutes artísticos, a quien traté de emular, su forma de interactuar con los
actores, con el equipo durante los proceso de pre, y rodaje, que la post
digital es otra cosa, y que incluso me puse el reto de no rodar en más días que
los que rodaba él, es Luis Buñuel. En el caso de películas particulares debo
mencionar Tigre de papel (Colombia
2007) Hasta cierto punto (Cuba 1987) Ensayo de un crimen o la vida criminal de
Archibaldo de la Cruz (México 1955)
¿Qué consejos le han dado que recuerda y le han sido
útiles?
Son tantos…Uno que use mucho fue: Siéntate en cada momento que puedas (Karol González, durante el
rodaje de Dos policías en apuros en
el verano del 2014)
Otro que me fue de gran utilidad:
Al
actor tienes que escucharlo, un actor que se sabe escuchado por su director, va
a hacer su mejor trabajo por la película (Sophie Rois durante
el festival de cine global 2012)
Y un tercer consejo de utilidad inmensa:
Si
quieres ser director de cine, tienes que disfrutar mucho del teatro
(Francisco Disla, casi en cada temporada de teatro todos los años)
¿Qué le diría a alguien que quiere ser director de
cine?
Que lea, que lea, que relea, que lea un poco más,
que vaya a conciertos, obras de teatro, y exposiciones de artes plásticas, que
se aprenda la arquitectura de su ciudad, de las ciudades cercanas, y reiterando
un consejo
Si
un cineasta no pudo hacer ver interesante la calle donde vive, no podrá hacer ver
interesante un relato ajeno. Rafael Azcona
¿Cómo elige sus proyectos?
Siento que ellos me elijen a mi…eso suena algo esotérico, pero supongo que es la realidad de la industria dominicana, por ejemplo a mí me gusta escribir, y escribo desde mi adolescencia, en realidad desde mi niñez, lo único que de pequeño adaptaba las películas que me habían gustado, a veces las continuaba, o les cambiaba el final, o tomaba los personajes de una película y los ponía en el ambiente, universo le dicen ahora, de otra, un ejemplo infantil fue que una vez escribí una aventura de Indiana Jones en la isla calavera de King Kong, de la que no pudo escapar porque se lo comía el tiburón blanco de Jaws. Y el tesoro que había rescatado/recobrado/ expoliado, una esmeralda inmensa, (el verde es mi color favorito) terminaba hundiéndose en lo profundo del mar.
Si de pequeño
tenía una dieta de películas hollywoodense, pero sentía que sus finales felices
eran forzados, por eso cuando encontré el cine Europeo…recuerdo el cine club de
Arturo Rodríguez, su video club Supreme Quality, y luego Videoeuropa, en Bella Vista a catorce
kilómetros de mi casa… cuantas joyas encontré en sus estantes, mi entrañable
amigo ido a destiempo Víctor y su Clockwork movies en la av, Tiradentes…Se
debería hacer un documental de los videoclubes que traían las películas de
calidad al país.
¿Cómo desarrolla sus ideas y guiones?
La formación es crucial, agradezco mucho a mis
profesores de guión: Adelso Cass, José Maldonado en la Universidad. Lola Salvador, Arturo Arango, y Eliseo
Altunaga, gracias al programa de capacitación de Dgcine. Quienes con paciencia
y talento me dieron la base para poder ser, intentar ser escritor/cineasta.
Siento que la formación es imprescindible. Por eso me gusta pensar que
desarrollo mis ideas de una forma sensata
y racional. Trataré de explicar el proceso:
Soy alcanzado por la inspiración. Una mirada, un
paseo, una risa contagiosa evoca dentro de mi algo que quisiera expandir.
Luego busco el mar de día, la luna de noche, las
montañas en lontananza, intento que ese germen de inspiración se afiance en la realidad
que me circunda, me precede, y me superará.
Entonces cuando las circunstancias son propicias
reflexiono sobre ese germen de idea, buscándole sentido, propósito, aristas,
conexión…y así en la soledad y oscuridad de mi habitación oro. Es algo que forma
parte de mí, la Fé.
Después de que el germen de idea ha pasado por ese
proceso nutricio, es ya el núcleo de un relato, tengo una anécdota y una
reflexión, sé sobre que quiero hablar, y cuáles serían los componentes más
rudimentarios de esa hipotética conversación con mi público. Se quiénes son mis
personajes principales, en que espacio y tiempos se moverán, cuáles serán las
acciones que delimitaran su caminar por ese mundo ficticio que deseo crear, y
entonces a luchar por cómo van a transitar esos senderos y fracasar ante esos
desafíos que harán que mis personajes descubran que lo que querían, no era lo
que necesitaban.
Luego de todo eso, escribo, y después reescribo.
¿Cómo trabaja con los actores y el equipo técnico?
Colaboración. Me gustan los ensayos, las lecturas de
guion, las conversaciones, yo escribo guiones, ósea crisálidas para que, con
suerte, emerjan mariposas, esas crisálidas necesitan voz, huesos, carne, y
piel, no pueden ser solo ideas, entonces me gusta escribir para alguien,
pensando en quien interpretará los papeles que evoco, por eso es fundamental
para mi conversar con los actores, sentir como se mueven, las pausas que hacen
al hablar, como resguardan sus emociones, e incorporar eso a sus personajes en
el guion. Luego al llegar al set, me gusta pensar que los actores se acoplaran
mejor a ese personaje que en cierta medida, a veces en una medida funcional,
les conoce. Es por supuesto una analogía, el personaje no existe, pero en
términos histriónicos, respira, se mueve, se enoja, y se emociona, como ellos,
entonces siento que es más fácil trabajar junto a ellos.
Además los actores son seres humanos sensibles, les
gusta ser escuchados, respetados, que se les trate con sinceridad, afecto,
cuando eso ocurre siento que puedan dar lo mejor de sí.
Por igual, pero desde detrás de cámara ocurre con el
equipo técnico, tratar de imponer la visión del proyecto, no la del director,
es mi manera de aproximarme a ellos. Conversar, escuchar, respetar, que juntos
encontremos, que estemos claros sobre la propuesta general. Intentar que la
película salga lo mejor posible y que además queden bellos recuerdos del
rodaje.
Ocurre a veces que tiene uno la dicha de trabajar con personas maravillosas que no solo vale la pena escuchar por su función, sino que hacen aportes estupendos.
¿Cómo decide la estética visual de sus películas?
Continuando del el punto anterior, los puntos
anteriores, siento que la estética tiene que estar presente desde el guion,
tienes que saber cómo va a verse el mundo que quieres plasmar en la pantalla,
mi inclinación es golosa, yo quisiera poder hacer películas en las que se traten decenas de formas de ver al
mundo, ser realista, sofisticado, naturalista, clásico, barroco, sincero,
voluble, quisiera que mis películas fueran como cuadros, y mi carrera una gran
exposición visual de la luz, que lo manifiesta todo.
Pero también confiar mucho en el fotógrafo y el
diseñador de producción para encontrar un ambiente que llene de belleza al
objetivo de la cámara.
¿Qué mensaje o tema le interesa transmitir a través
de sus películas?
Yo sueño con poner en tela de juicio la realidad, no
ponerla en escena, ni siquiera en situación, sino cuestionar porque somos como
estamos, demostrar que no vivimos en el mejor de los posibles, y que las cosas
podrían empeorar sino hacemos algo para evitarlo.
¿Qué papel cree que juega el cine en la sociedad?
Temo que el cine ha perdido su preeminencia
cultural, lamento haber vivido su decadencia, su reconversión de generador de
contenido a contenido a secas, y contenido en el sentido orwelliano del
término, contenido cada vez más vacío. Pero al igual que sucedió con la poesía,
y el resto de las artes que preceden al cine, confío en que se recuperara.
Todavía puede dar mucho, y sé que una gran película puede ayudar a reencauzar
una vida.
¿Cómo ve el futuro del cine nacional?
Puede ser promisorio, estamos a punto de empezar a
madurar, de darnos a conocer, de generar impulso para otras manifestaciones de
la cultura nacional, si lo mantenemos, y es un esfuerzo de todos no solo del
gobierno, podemos hacer mejores cosas.
*¿Qué tipo de cine le gustaría hacer en el futuro?
Dramas profundos y viscerales, como lo mejor de John
Cassavetes, de Andrez Wajda, de mis queridos Luises, (Buñuel y Ospina) llevar
a la pantalla los grandes autores del
siglo pasado: Kafka, Lorca, Borges. Adaptar a los grandes muertos, desde Dante
hasta a Aristófanes, y también quisiera hacer thrillers, creo que de los
géneros comerciales, como lo demuestran Hitchcock y Orson Welles, es el que
permite mayor profundidad. También quisiera hacer dos comedias, una muy física
y casi silente como ese genio que es Jacques Tati, y otra muy latinoamericana
como las genialidades de Titón, una que fuera una comedia dominicana…Quiero
tantas cosas, ambas comedias las empecé a escribir, una ocurre en un hotel de
playa, la otra es la historia de un prestamista enamorado de la cajera de un
banco, el prestamista va recogiendo en su día, cobrando por el barrio, y
encontrando situaciones tragicómicas dominicanas, la Sra. De las empanadas que
siempre paga bien, menos cuando tiene que abonar el dinero de la universidad de
su hijo, el mecánico de barrio que tiene problemas de consumo de sustancias
ilícitas y tiene que coger prestado lo de comprar las piezas que se roba de los
vehículos que arregla, el sastre que le arregla los trajes con los que intenta
impresionar a la cajera del banco…siento que es una comedia para mostrar los
dos países que hay en República Dominicana, una isla que lo tiene todo.
¿Qué ha sido lo más difícil de dirigir?
Las pasiones que batallan contra el alma. Y
controlar el estrés. Nadie tiene culpa de lo que me pasa, nadie debe sufrir por
mi malestar.
¿Qué ha aprendido de sus errores?
Ay si yo supiera que he aprendido de mis errores no
los volvería a cometer, y para eso tendría que volver a dirigir…pero sí, creo
haber aprendido tantas cosas, que seguro se me olvidan antes de poder ponerlas
en práctica.
Yo diría que lo que más he aprendido, es que nunca
dejes llenar la tarjeta, ni descargar la batería sin cambiarlas.
¿Cómo ha manejado la presión del rodaje?
Con oración, meditación, y chocolate de sesenta o
setenta por ciento de cacao sin azúcar.
También ayuda mucho agradecer, agradecer que el set
este iluminado cuando llegas, o que alguien te salude con una sonrisa a pesar
de haber tenido un rodaje agotador el día anterior, ser agradecido te permite
sortear las dificultades, yo podría tener que conducir un vehículo de
transporte público como profesión, o ser militar y por el contrario estoy
creando arte, tengo que ser muy agradecido.
¿Qué le
gustaría que la gente recuerde de su trabajo como director?
Que el español, el idioma natal de tantos países en
el mundo, es un idioma muy válido para contar historias universales, y que el
blanco y negro vive, y vive fuerte.





Muy buena entrevista,Dios lo bendiga y le siga iluminando esa mente prodigiosa y productiva que tiene Juan José.
ResponderBorrarAsí como lo han inspirado grandes productores usted es una gran inspiración para mi.He aprendido mucho de usted aunque yo no sea cineasta
Muchas gracias por tan bellas palabras,sigamos cultivando nuestro anonimato puesto que en el silencio también se pueden decir muchas cosas.
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