Sobre las adaptaciones literarias al cine el caso dominicano al verano del 2026
Se menciona, para algunos hasta la saciedad, que el cine surgió como un invento de feria allá por las postrimerías decimonónicas —28 de diciembre de 1895, París— en una de esas fechas que la historia repite hasta convertirla en mito fundacional. Es una forma elegante de romantizar un producto que tuvo varios progenitores y padres putativos en distintas zonas metropolitanas durante los buenos momentos de la revolución industrial. El curioso emprendedor de las mil y una bombillas, T. A. Edison, fundó un estudio de realización audiovisual; el mismo Edison que vendía lámparas y cables también vendía fonógrafos, sus cortometrajes mudos ya convivían con los fonógrafos que vendía la futura General electric, un primer y todavía imperfecto matrimonio entre imagen y sonido. Para más inri de su leyenda, intentó sin éxito impedir la distribución en los Estados Unidos de principios del siglo XX de los proyectos franceses. En ese conflicto entre los Lumière —los industriales francese...