Mi reencuentro con Joe Gillian 1era parte


 Mi madre Carmen y mi hermano Nasry visitando a una tia.

Era la década de los noventa en una Santo Domingo que todavía no había cruzado el rio y que se vivía con una ruralidad hermosa a pocos pasos de mi casa. Llegábamos de estudiar a la comida y el descanso, pero luego empezar el estudio domestico, la tarea del niño, una rutina diaria que solo rompíamos en una ocasión mucho muy especial. La tarde en la cual Telesistema, nuestra canal once nos ponía el capítulo de la semana de Cobra, el de la psicoarma. Una caricatura japonesa que en común con el resto de las caricaturas solo tenía la bidimensionalidad y algunas voces del doblaje.

De todos los relatos que la cortísima serie animada nos presentaba, la que más nos interesó como grupo de jóvenes estudiantes que ocupábamos parte de la mañana siguiente debatiendo el capítulo visto y las peripecias del pirata espacial, fue la lid de Joe Gillian contra el equipo de pelota ruda en una civilización espacial tan corrupta y desigual como la de la década de los noventa o la década de los veinte… Una breve síntesis del relato va como sigue: Cobra es delegado a espiar una liga de pelota ruda, una especie de béisbol letal futurista, en la que la patrulla galactita sospecha se trafica con drogas… Cobra un ser cibernético armado con un poderoso cañón psíquico en su brazo siniestro abusa del resto de los jugadores y logra descubrir las intríngulis criminales de un juego que más que deporte, parece un matadero.



Promesa no cumplida de un regreso de Joe Gilliam


Todos los chicos lo disfrutábamos a plenitud, cantábamos, o graznábamos, las piezas musicales que acompañaban la competencia y jugábamos a repetir el Grand slam, no podía faltar, con el que Joe Gillian terminaba su carrera de pelotero… sin embargo algo se me había quedado marcado de los episodios de los juegos, algo que no entendía



Junto a mi sobrino Nasry Junior en el estadio olimpico.

En la primera década de los 2000s, mi hermano ya tenía un hijo, y me prestó en dvd la serie completa de mi aventurero favorito. Yo estudiaba cine y revisitando los episodios de Joe Gillian, noté las deficiencias de animación y las carencias narrativas del relato, fue como un enfrentamiento con la nostalgia, en el que la nostalgia salía derrotada…Agradecí mucho poder darme cuenta que los placeres de las niños tienen mucho que ver con su ignorancia y di por olvidada mi historia como fanático de Joe Gillian.


Durante la premiación a los profesores destacados.
Llega el 2021, en medio de un segundo año de pandemia que puso patas arriba todos los postulados sociales, entre ellos el de la distribución de contenido audiovisual. La serie del pirata espacial Cobra se puso a disposición de quienes tuvieran acceso al streaming, en una versión con brillantes colores y sonidos de mayor fidelidad. Deseé  agendar un reencuentro con Joe Gillian, ya yo era profesor de cine y vaya, vaya, vaya…lo que encontré superó las más elevadas ensoñaciones de la nostalgia…pero eso es un relato para otro día.


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