Cine o ventana, entrevista a José Luis Guerín
Ya lo decía Gorki, el cine es como un tren de sombras
El Centro Cultural de España en Santo
Domingo la Dirección General de Cine en la República Dominicana y Rayo Verde
unificaron esfuerzos para traer al país a impartir un taller al cineasta José
Luis Guerín. Quien accedió a darnos una entrevista para CineDominicano.net.
El día cinco de marzo en horas de la mañana nos reunimos en el Lobby del
CERTV, para conversar sobre cine. Una conversación que el cineasta y yo
habíamos empezado por los medios sociales de Web con antelación.
JJ. ¿En sus inicios como
cinéfilo que encontramos?
JLG. Yo entonces soñaba con
Dreyer, Dovzhenko, el Renoir de “Une partie de campagne”, Bresson…De hecho con
el cine que me sigue apasionando hoy. Aunque no al mismo nivel, si me
gustó mucho “Badlands” de Malick. Casi todo Bergman, me gusta mucho Juan. Al
menos tanto como a Pladevall Nykvist. A ver si consigues ver Ordet que a
mi juicio es la película más bella y emocionante de todas. (Tomas Pladevall es
el fotógrafo de: “Tren de sombras”)
JJ. El cine es primero una
idea, a su materialización primera le llamamos Guion ¿Cuáles guiones
destacaría?
JLG. No sé qué objeto tiene el
destacar algún guión y hay tantos excelentes como películas que amo. Y son
además muy variados en contra de lo que pretenden hacer creer tantos Manuales
de escritura de guión, que pretenden reducir eso a un recetario de fórmulas. En
su momento leí el guión original de The Quiet Man de Ford y me llevó a tomar
conciencia de muchas cosas, también la estructura dual de “Carta a una
desconocida” de Ophuls, los cambios de puntos de vista en “La vida criminal de
Archivaldo de la Cruz” de Buñuel, los diálogos de los últimos Lubitchs y de sus
descendientes, con esa “Two on the road” construída a base de discontinuidades
continuas…los guiones de “Psicosis”, de” los Cuentos morales” de Rohmer
(construídos sobre la voz en off) pero también el guión de “El intendente
Sansho” de Mizoguchi…
JJ. Dreyer, Bresson, Chaplin;
algunos más como Bergman y Tarkosvky… ¿Cuáles directores contemporáneos le
parecen estimulantes?
JLG. Juan, Tarkovski siempre es
deslumbrante y su trabajo sobre el sonido y la imagen opera sobre nuestra
percepción como muy pocos. Es un cineasta no obstante al que recuerdo más por
momentos, por secuencias aisladas de fulgor infinito que por películas en su
globalidad…Siempre he temido la filmación de sueños, me parece que se llevan
mal con el cine (salvo en el cine mudo, que se relacionaba de otro modo con lo
onírico). Es un problema que tengo con muchos de los cineastas que más quiero:
Fellini, Bergman…Creo que es más cinematográfico cuando el onirismo se puede
referir sin transgredir el verosímil “diurno”. O bien cuando toda la película
en sí es un puro sueño: “Vampyr” de Dreyer, “Un chien andalou” de Buñuel…Sin
duda es una apreciación muy personal.
A diferencia de lo que pasaba
con el gran cine clásico, los autores actuales que sigo con más interés se
divulgan muy poco y a veces casi me da apuro citarlos. Me gustan mucho
Garrel, Kiarostami, Olmi, Terence Davies, Erice, los documentales personales de
Raymond Depardon, Nicolas Philibert y los que no llegan a ser impúdicos de
Alain Cavalier, varios documentalistas raros del Este se encuentran entre lo
que más me interesan, también el film alucinante de 8 horas de Wao Bing “Al
oeste de los raíles” está entre lo mejor que he visto en el cine moderno…
¡Hay muchas cosas pero cada vez más escondidas!
JJ. ¿Aquí en República
Dominicana Stanley Kubrick es muy admirado, a Usted que le parece?
JLG. Juan, sería largo para
desarrollar aquí. He visto todo Kubrick y alguna más de una vez por tanto me
interesa mucho pero muy pocas veces me conmueve de verdad. A veces me parece
más “vistoso” que verdaderamente bueno y el efectismo de “La naranja mecánica”
es de lo más feo que recuerdo en cine. Pero si, me interesa su cine aunque no
esté entre mis favoritos.
Con” Eyes wide shut” he
mantenido una relación desigual porque inicialmente no me gustaba nada y
después, sí. De un modo u otro me gustan casi todas. También El resplandor,
Atraco perfecto y especialmente Lolita.
La verdad es que se puede
hablar mucho de Eyes…es rica y compleja. Su guionista, Frederic Raphael es
autor de una película-clave sobre la pareja, “Two en tho road” de Stanley
Donnen. Sospecho que por eso lo eligió Kubrick y en mi opinión, bajo la levedad
de “Two on the road” se encuentra una de las mejores películas sobre la pareja
en el mundo burgués/occidental.
JJ. ¿Y sobre los
directores de fotografía?
JLG Cuando pienso en
fotografía de cine me vienen siempre a la mente las imágenes esplendorosas del
gran cine de estudio. Ahí la luz era la reina y el alma de la secuencia.” Carta
de una desconocida” de Ophuls es un buen ejemplo. Greg Toland es un portento,
sea con Ford o con Welles. La luz suave y clara con penumbras a veces de
“Ordet” me acompaña siempre. El B/n de” Como en un espejo”,” los comulgantes”,
“La vergüenza”…es otra poética visual que evoco frecuentemente. El B/n
ecológico (sin apenas soporte lumínico) de Néstor Almendros en “L´enfant
sauvage” de Truffaut…
Entre los fotógrafos que
trabajan el color me gustan: Almendros; desde (Malick a Rohmer), Sven
Nykvist, Raoul Courtard.
JJ. ¿Chaplin le ha influido?
JLG. Chaplin es el cineasta
primero, el que aprendí a querer desde la cuna. Su arte es inimitable porque es
un pensamiento de la puesta en escena que se desarrolla desde el propio cuerpo:
la distancia con la cámara para capturar una inflexión, un cambio de ritmo, un
gesto, una expresión…dónde empezar la secuencia y el plano para que el
personaje de Charlot visibilice tal cosa o tal otra…Creo que su influencia es
improbable y sin embargo siempre vuelvo a él.
Lo más esencial se encuentra en
las películas de Charlot. Es el director al que regreso cuando ando en búsqueda
de identidad.
JJ. ¿Cuándo se decidió a hacer
cine? ¿Con quienes aprendió a hacer cine? ¿Qué quiere aportar a la cultura?
¿Qué es una buena película?
JLG. Decidí hacer cine cuando
vi mi primera película a los cuatro años; “Blanca nieves y los siete enanitos”
me provocó un trauma, vi con gran emoción esa primera película.
En cine, y esto es interesante
a diferencia de la escuela en la que los profesores te vienen impuestos,
en cine nadie te impone tus maestros, los
haz de ir encontrando poco a poco viendo películas y decidir quiénes son tus
maestros. Es un camino solitario…
Es una paradoja; mis películas
pares me salen documentales y las impares ficción. Además me salen en una
dialéctica; están enfrentadas, las impares con pocos personajes, muy íntimas,
bastante ensimismadas y las pares son muy populares, con muchos personajes,
corales, ruidosas, mucho dialogo…
En cine esta todo por hacer;
nada está inventado, debemos reinventarlo; las cosas nuevas yo creo surgen de
una buena asimilación del pasado. Lo mismo que sucedió en el gran Renacimiento
Italiano después del Medioevo.
Surge
el Renacimiento porque hay una aceptación de los legados del pasado.
Asimilar la cultura clásica,
reinterpretarla y generar una gran cosa nueva, esa es la dialéctica en la que
yo creo. El dialogo con los que nos han precedido nos proyecta al futuro.
Una buena película para mi es cuestión sobre todo de implicación de sinceridad. No es cuestión de trucos o de tener actores muy buenos. Lo que en verdad aprecio la sinceridad y la libertad del cineasta. Que no me trate como un idiota. Para mí la única manera honesta de hacer una película es pensar que como mínimo el espectador es tan inteligente
como yo.
El critico de cine y escritor Armando Almanzar entrevista a José Luis Guerín
JJ. ¿Cómo describiría la
dinámica del cine?
JLG. En el presente el cine es
dramático, tomemos el ejemplo de la “Nouvelle vague” que tenía que destruir el
cine academicista francés, luego pasa el tiempo y puedes recatar a cineastas
como Rene Clair y Marcel Carne que hacen películas muy bellas. Pero en el
momento de la batalla para que el cine avance tiene que librarse una batalla
cruenta, unos cineastas que se imponen al viejo pasado. Cuando aprendes a ver
ese movimiento: tesis, antítesis, síntesis te preguntas ¿Por qué?… ¿Es que en
literatura el gusto por Marcel Proust te debe quitar el de Mark Twain? ¿No
puede leerse a Balzac y a Melville? Soy muy goloso. Me gustan los
antagónicos…
JJ. ¿Cómo Dreyer y Hitchcock?
JLG. Claro. Yo los necesito a
ambos, si he de quedarme con uno me quedaré con Dreyer pero como abandonar a
Hitchcock vivimos un momento de un desprestigio de la historia mis alumnos no
conocen la historia…
JJ. ¿Una película de su
juventud?
JLG. “La mama et la putain” de
Jean Eustache. Es una película muy importante para mí; es una película de
cuatro horas, donde no paran de dialogar; y la primera vez que la vi ¡yo
no hablaba francés! Eran unos diálogos muy misteriosos. Fue la película de mi
juventud… muy dolorosa, fue mi educación sentimental recoge para mí la mejor
tradición del cine francés. Esta latiendo ahí: Bresson, Philippe Garrel, “La Nouvelle
Vague”. La he visto varias veces… también uno de los libros de mi adolescencia
fue: “Las penas del joven Werther”… Romanticismo obscuro… Eustache se suicidó
muy joven, se pegó un tiro. Como el personaje de Goethe
JJ. Hablemos de sus
primeras películas, comenzando con “Souvenir”
JLG. Me lo encargo una
televisión de vanguardia que quiso dedicar un especial al concepto del souvenir
a la película de recuerdos de veranos… éramos muchos, artistas, escritores y yo
hice esta pequeña reflexión sobre el concepto del souvenir. Sale la torre
Eiffel el souvenir por excelencia de Paris. Yo era muy joven, andaba con mi
amiga y conseguimos imágenes bonitas, pero inocentes. Está basada en un párrafo
que encontré de “El peso del mundo” de Péter Handke… un párrafo que me dejo
suspendido… (Hay que ver el corto para escuchar el párrafo) el cine es eso el
tiempo de la vida pasa, se esfuma, en cambio el tiempo del plano se queda como
momificado. Un testimonio.
Souvenir enlace al cortometraje en youtube
JJ. “Fantasías de Pubertad”,
“Los motivos de Bertha”
JLG. Tenía 22 o 23 años ¿De qué
puede hablar un chico como yo? de eso de las fantasías de la juventud. Estaba
obsesionado por controlar todas las formas cinematográficas y elegí un paisaje
de líneas horizontales muy limpio, donde se recortaba un bosquecillo y podía
controlar muy bien los encuadres; el valor semántico que podía tener un camino,
un árbol, lo fotografié en blanco y negro porque quería ser un gran controlador
de la imagen al no tener el color podría controlarlo más la homogeneidad del
blanco y negro.
Sigo creyendo en la
superioridad del blanco y negro sobre el color. Creo que lo que es
importante en verdad en el cine es la luz y el color distrae. Cuando
estoy encuadrando para blanco y negro me importa la arquitectura de la imagen,
las líneas la construcción en cambio en color son manchas.
Una imagen es una cosa muy
importante.
JJ. ¿Sobre “Unas fotos en la
ciudad de Sylvia” y su ausencia de banda sonora?
JLG. Ha tenido algunas
versiones musicales en sesiones, clásica y de jazz pero yo la prefiero en
silencio por más que éste incomode a no pocos espectadores
JJ. ¿Cuál es la Película?
JLG. La película más bella que
el cine ha concebido en toda su historia es “La Palabra” de Dreyer. Cada vez
que la veo lloro y después de esta “City lights”
.
JJ. Durante el Renacimiento:
Rafael pinta “La Academia” en ella nos presenta la disyuntiva del pensamiento
clásico Griego. Platón señala hacia arriba Aristóteles lo hace hacia abajo.
Jorge Luis Borges observa que en algún momento toda persona hace esa
disyuntiva, ver al mundo como un mapa siguiendo a Aristóteles o verlo como un
espejo siguiendo a Platón. ¿Dónde se ubica el cine de José Luis Guerín?
JLG. El espejo… Uno siempre
piensa: El cine es ventana o espejo y están las dos cosas. Las dos dimensiones
y esto es lo fascinante del cine. La pantalla del cine es una ventana abierta
sobre el mundo, hacia afuera y al mismo tiempo es el espejo que te descubre tu
imagen porque es en ese modo de ver el mundo que se revela lo más íntimo tuyo…
el cine es síntesis; es el dedo hacia arriba y hacia abajo… es la posición del
integrador. Es espejo y ventana…




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